Hay muchos intentos, creo. Por un lado, Desire es la meca de la excelencia en servicios de hotelería y su diseño es impecable, pero no podemos olvidar que está enfocado a un mercado para extranjeros, al cual, no pertenecemos ni Mariana ni yo, y no podríamos aspirar a hacer más de un viaje al año, so pena de dejar a nuestros aún no nacidos hijos, sin universidad.
Nuestra reciente amistad electrónica con las personas de Apple Clubs, nos renovó un poco la esperanza, su proyecto parece un sueño asequible. ¡Oh paradoja! y con la mejor de nuestras voluntades esperamos que pronto puedan abrir un sex club donde sea el espacio el principal promotor de las conductas.
El fin de semana pasado, percibimos otra luz en el oscuro mar de nuestras espectativas. Mariana y yo, salimos tarde de la ciudad y llegamos a una casa en una, muy sofisticada, colonia de Cuernavaca. El arreglo se había hecho todo por internet, por medio de la página web: http://www.fin-de-semana-swinger.com, previo pago de $1,500 que incluía la fiesta, las bebidas, la habitación, y el desayuno del día siguiente.
El Wicked Club es un buen intento. Los anfitriones son una pareja muy involucrada con el mundo swinger, que decidieron probar suerte y rentar una casa increíble para iniciar su aventura. Con alguna regularidad convocan a una fiesta, y parece que ponen todo su empeño en que las cosas salgan bien.
En la última nos reunimos como doce parejas. Casi todos eran más grandes que nosotros, 10 o 15 años. La mecánica no era nada fuera de lo ordinario, juegos que desembocan en personas huyendo al play-room, algunos que preferían invitar a otras personas a su habitación. La noche fue muy divertida, aunque ninguno de los dos teníamos ganas de volar muy alto. Mariana y yo nos acostamos tarde esa noche, en un cuarto grande, con vestidor, baño y una ventana que por la mañana iluminaba el cuarto de lo lindo. Era muy claro que todos los que estaban ahí sabían bien lo que venían a buscar, y casi todos lo encontraron aunque no se conocían antes.
El desayuno se sirve en el comedor, platicamos con las parejas que quedaban y salimos durante un largo rato a tomar sol y seguir la conversación con los dueños del lugar. Confieso que es la parte que más disfrutamos. Tenía que ver con la seguridad de que había otras personas, que compartían con nosotros una idea clara. No sólo se trata de follar y ser follados: el placer entra por todos los sentidos. Los espacios amplios, el clima, la alberca, el jardín lo mismo da tener o no tener sexo, el disfrute es lo que vale.
En el DF, los clubs, jamas representan en su totalidad de un ambiente propicio para el desenvolvimiento de la pareja, cuando no falta una cosa, sobra otra.
ResponderBorrarAunque sigue siendo, a nuestro parecer, el unico lugar donde se encuentras parejas reales.
Un saludo
mia pareja y yo fuimos a un club swinger en guadalajara que me desepciono demasiado y parece ser el unico y no creo que el ambiente swinger sea tan bajo asi que si alguien puede darme datos de algunas fiestas privadas o algun otro club se lo agradeceria.
ResponderBorrarhola, aunque yo no soy una persona swinger, me agrado mucho y me saco mucho de mis dudas con respecto a este tipo de personas quien lo son. fue muy interesante saber los porcentajes como que tipo de clase social son mas frecuentados. felicidades por este apunte y mis respetos a las personas que por una parte lo ven tan natural esto de swinger.
ResponderBorrarHola Susana y Antonio,
ResponderBorrarMe parecio muy interesante el artuculo que aqui publican, es mucha informacion y muy valiosa. Acerca del club de masturbacion en la ciudad de Mexico que mencionan aqui, podrian decirnos en donde se encuentra, los datos de la psicoterapeuta para poder contactarla. Nos encantaria participar en esto.
Saludos